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Un fotoblog sin pretensiones para recordar nuestro viaje iniciático por la América del Pacífico. Somos dos amigos, Kamil y Edgar, que hemos tenido la inmensa suerte de volver a cruzar nuestros destinos para viajar juntos después de diez años. Importa poco a que nos dedicábamos o a que nos dedicaremos pero queremos compartir el viaje con vosotros: familia, amigos curiosos y curiosos que serán amigos.

Bolivia. La Paz y Coroico: en rutas peligrosas

En el peor viaje de autobús que se recuerde, donde nos asamos y congelamos sin ningun criterio atmosférico entendible, llegamos a Cochabamba para quedarnos unos días e ir al parque natural Toro Toro. Una sopita y dos horas después estábamos embarcados en otro bus camino de La Paz, a veces el viaje cambian los planes. No fue del todo malo ya que conocimos a la señora María que posteriormente nos invito a su casa por Navidad, como todos ya sabeis.

Como siempre que llegamos a una gran ciudad, no estabamos muy motivados para conocerla, quizá por eso de estar más acostumbrados a ciudades en Europa y lo que nos sigue sorprendiendo cada día es esa naturaleza desconocida. Entonces decidimos hacernos los urbanitas; que Madrid, Barcelona y sobre todo la gran urbe castellanomanchega de Guadalajara, cosmopolita y moderna como pocas;  nos han forjado bien en eso. Asi alternamos bares de copas cool, billares, cine, palomitas y hamburguesas. 

Pero no creais que somos tan gringos como eso. Por supuesto que tambien nos mezclamos con los paceños hasta el punto de encontrar "el mejor restaurante de trucha de bolivia", recomendado por un compadre mientras comíamos chicharón de "chancho" en el mercado central. No nos dijo que para encontrarlo había que rebuscar entre callejones y pasajes de un barrio no demasiado recomendable... peeeeeero... si lo encuentras descubres un mercadito muy auténtico en un patio interior de un condominio, eramos los unicos gringos, asique podemos decir que allí comían auténticos paceños. Aseguramos que era la mejor trucha que hemos comido en  Bolivia. 

Para hacer la digestión de la trucha bueno es un paseito tranquilo por los cerros paceños, todo muy tranquilo hasta que nos perdemos en un mercadillo (2 dias antes de navidad, pleno apogeo de compras navideñas) que se encadena con otro y otro hasta el punto que una hora después tenemos que pedir Indicaciones para salir de allí, por supuesto no lo consiguimos, no vaya a ser que no nos perdamos alguna vez. Al final amable abuelita se apiado de nosotros y nos sacó de aquel infierno consumista. Una ojeada a calles encantadas donde apareces desnudo si te emborrachas nuca está de más en un buen paseo. Para acabar el díaa sin sobresaltos nada mejor que sentarnos en el mirador Killi Killi esperando que el sol se esconda y empiecen a encenderse parpadeantes las luces de los barrios que rodena el valle en las laderas.

Para salir de tanto cemento nada mejor que hacerlo en bicicleta por la celebérrima Carretera de la Muerte. Nos es tan terrible como dicen, pero claro, no es lo mismo una bicicleta que pasar por allí con un camión como se pasaba antes de la nueva ruta paralela para abastecer a los pueblos de la profundidad del Valle de Coroico. Al final viene muy bien para soltar algo de adrenalina en las horas de bajada al filo de un precipicio constante. Lo mejor de todo, ver el cambio de un paiaje anodino a otro mucho mas exótico que anuncia la transición a la selva. Choca de primeras la humedad y vegetacion XXL que se da en Corico, la antesala de la amazonía se podría decir. Viendo un lugar así por primera vez el manto verde que te envuelve deja sin palabras al menos impresionable de los viajeros. Es el "edén" de la hoja de coca cultivada copiosamente en las terrazas preparadas de las pendientes montañosas más allá de donde se alcanza  a ver. 


Como no podía ser de otra manera, para acabar, mascamos un poco de coca...

Y volvemos a partir, siempre al Norte.

La carretera de la muerte


Mirando de cerca la "doble curva"



"Lo bonito" puede a "lo peligroso"


Un poquito de concentración antes de "let's vamonos my amigos"


Agua por todos lados


Iglesia de San Francisco en La Paz


La "seño" preparandonos  una rica sopita callejera


Con vistas al edificio de enfrente, diez alturas ladrillo visto


El valle de Coroico


La Paz desde lo alto



Leyendas fantasmagóricas en la calle Jaén



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